Richard Thaler y la metamorfosis del pensamiento económico

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Los Nobel

Richard Thaler y la metamorfosis del pensamiento económico

 Adriana Mitani Cruz Cruz[1]

 

El Comité del Premio de Ciencias Económicas en Memoria de Alfred Nobel otorgó a Richard Thaler el Premio Nobel de Economía 2017 por sus contribuciones al estudio de la Economía Conductual. El estudio del comportamiento en la toma de decisiones económicas no solo ha captado la atención de economistas contemporáneos, sino también de estudiosos de múltiples disciplinas como la sociología y la psicología. El campo de la economía conductual ha cobrado importancia en los últimos años haciéndose acreedora a varios Premios Nobel, tales como Hebert Simon en 1978, Daniel Kahneman en 2002 y Richard Thaler en 2017.

 

Richard Thaler (1945) es un economista estadounidense formado en la Universidad de Rochester en Nueva York, actualmente se desempeña como destacado académico en la University of Chicago Booth School of Business, es Director del “Center for Decision Research” y coordinador del “Behavioral Economics Project at the National Bureau of Economic Research” en la misma institución. (chicagobooth.edu, 2017) En 2015 fue el presidente de la American Economic Association, cabe señalar que dicho puesto ha sido el precedente de gran cantidad de galardonados con el Premio Nobel. Las investigaciones sobre economía conductual realizadas por Thaler se remontan a la década de los 70’s, donde bajo la tutoría del economista Sherwin Rosen[2] elabora su tesis titulada “The Value of Saving A Life: Evidence from the Labor Market”, en donde plantea una evaluación de los costos en un gobierno o empresa para determinar cuánto deberían gastar para evitar muertes, Thaler estimó el valor de una vida salvada en $1.5 millones de dólares. Desde la perspectiva microeconómica de factores ajenos a la economía, sentó lo que serían las bases de las investigaciones que cuarenta años mas tarde lo harían acreedor al más destacado galardón de la ciencia.

 

En los años posteriores a su tesis doctoral, Richard Thaler se destacó como académico de la Universidad de Rochester y continuó su estudio sobre el campo de la microeconomía en relación con el comportamiento y la toma de decisiones. Entre 1975 y 1990 realizó aportaciones en revistas científicas entre las que destacan el planteamiento de la primera teoría del autocontrol en coautoría con Hersh Shefrin[3] en 1981, La contabilidad mental y la elección del consumidor en 1985, La psicología de la elección y los supuestos de la economía en 1987, entre otros artículos producto del estudio conductual de la economía. Su columna “Anomalies” publicada en el Journal of Economics Perspectives fue una de las aportaciones que lo convirtieron en uno de los principales exponentes del campo de la economía conductual. “Anomalies” explicaba a lectores economistas y no economistas casos comunes de comportamiento económico que rompían con los principios de la teoría microeconómica tradicional planteada por los neoclásicos.

 

El campo de la economía conductual no comenzó siendo una crítica a la microeconomía neoclásica en cuestión, su origen se remonta a los economistas clásicos como Adam Smith, en su libro “The Theory of Moral Sentiments” establece una teoría sobre la moralidad del ser humano y su papel como ser social. Por su parte Jeremy Bentham, considerado el padre del utilitarismo también plantea una teoría de la utilidad basada en principios psicológicos, en su publicación “Introduction to the Principles of Morals and Legislation” sostiene que el fin más correcto y justo del Estado es la felicidad de la sociedad. Entre otros economistas que incorporaron la psicología como auxiliar en la explicación de sus investigaciones se encuentran, por mencionar algunos Keynes, Pareto y Edgeworth.

 

En los últimos años de la década de los 70’s los postulados de la corriente económica neoclásica imperaron en la política económica mundial, con ello el estudio de la microeconomía se alejó del campo de la psicología, en un intento por hacer de la economía una ciencia natural exacta, matemática y racional. El principio de racionalidad neoclásica enmarca la teoría del consumidor en donde los individuos toman decisiones en función de su máxima utilidad, a través de información perfecta y preferencias idénticas. La economía conductual amplía las causas de la decisión a diferentes comportamientos humanos de acuerdo con las condiciones de su entorno.

 

Herbert Simon antecedió los estudios de Kahneman y Thaler respecto a conductismo, Simon formuló una teoría que incorporó la psicología y la administración, reconociendo los límites de la racionalidad, identificando las aspiraciones del individuo e incluso tomó en cuenta la importancia de la organización; el conjunto de estas piezas fundamentales resultó en un sistema de planeación de las conductas mejor conocida como ingeniería social. (Simon, 2006, 167 p.). Simon no sólo establece un conjunto de condiciones sociológicas, culturales y económicas, sino que también da validez al concepto de racionalidad, aunque no en el mismo contexto neoclásico. Para Simon la naturaleza racional del comportamiento humano se encuentra limitada solo por las capacidades cognitivas del individuo y por la información disponible en su medio ambiente. (Simon, 2006, 27 p.). Herbert Simon dedicó su vida a la investigación que él mismo denominó “Decision-making process” (Proceso de toma de decisiones) y su aportación como primer conductista en ser galardonado con el Premio Nobel de Economía se resume en tener en cuenta las limitaciones en la capacidad de los individuos para enfrentarse a la toma de decisiones con una información incompleta.  En palabras del propio Simon su investigación es “un intento de modificar la teoría económica clásica, en la que se daba por sentado que los hombres de negocios poseen una información perfecta y que están capacitados para efectuar cualquier tipo de cómputos complicados” (Gonzalez, 1978).

 

La idea establecida por Simon de que una total racionalidad no correspondía a la realidad, sentó las bases del concepto de racionalidad limitada señalando que cuando los individuos toman decisiones económicas no solo se basan en la maximización de su utilidad o la optimización de sus recursos, como propone la teoría económica neoclásica, sino que también buscan la satisfacción. (Kahneman, 2003, 162 p.) La concepción de Kahneman sobre la racionalidad limitada fue el eje de la investigación que lo haría acreedor al Premio Nobel de Economía en 2002, dándole un nuevo impulso al campo de la economía conductual.

 

La peculiaridad que distingue a Daniel Kahneman como estudioso de la microeconomía es que se desempeña como destacado profesor de psicología con los respectivos títulos que le anteceden en dicha disciplina. En coautoría con Amos Tversky[4], Kahneman desarrolló una perspectiva propia de la teoría de la elección, en donde “la intuición comenzó a ser un elemento central de investigación y sobre la que se identificaron los principios heurísticos[5], los cuales demostraron ser el fundamento de los juicios humanos bajo condiciones de incertidumbre.” (Esguerra, 2016, 69 p.). Ambos autores publicaron en 1979 la Prospect Theory o teoría de las perspectivas donde describieron cómo los individuos toman sus decisiones en un escenario que involucra riesgos, haciendo una evaluación entre pérdidas y ganancias. En esta publicación argumentaron una crítica a la teoría tradicional de la utilidad con respecto a la toma de decisiones de riesgo. La principal aportación de Kahneman y Tversky a la economía conductual se resume en la premisa de que los individuos que se enfrentan a situaciones de incertidumbre en las que se destacan las ganancias tienden a evitar los riesgos, mientras que los si se destacan las pérdidas, asumen el riesgo. “Este efecto para la toma de riesgos desaparece si las ganancias o las pérdidas son pequeñas y; en general, la aversión por las pérdidas es más potente que la atracción por las ganancias” (Kahneman y Tversky, 2000).

 

Simon y Kahneman son íconos de la economía conductual por ser los más conocidos exponentes del campo gracias al reconocimiento otorgado por el Comité de Premios Nobel. Richard Thaler se añade a la lista de los galardonados en este campo, fue Herbert Simon quien sentó las bases para que Kahneman, Thaler y otros estudiosos del conductismo se retroalimentaran en la formulación de planteamientos que cuestionan la teoría neoclásica tradicional e imperante en la mayoría de las universidades del mundo.

 

En 1980 Thaler hizo una de sus primeras grandes aportaciones acuñando el término de endowment effect o efecto dotación, mediante el cual explicó la tendencia de los individuos a valorar en demasía los artículos que poseen, mostrando un fenómeno de aversión a la pérdida relacionado con la teoría de las expectativas de Kahneman y Tversky. El hecho de que los individuos exigen mucho más para renunciar a un bien de lo que están dispuestos a pagar por el mismo es una explicación más clara de lo que Thaler denominó efecto dotación. (Kahneman, Knetsch & Thaler, 1991)

 

La teoría de la contabilidad mental fue otra de sus contribuciones al campo económico, el objetivo de dicha teoría era comprender las operaciones cognitivas utilizadas por los individuos para organizar y evaluar sus actividades económicas. Las limitaciones cognitivas pueden ser superadas mediante la simplificación del entorno económico de una forma sistemática, no obstante, la simplificación puede derivar en decisiones deficientes o incorrectas. (nobelprize.org, 2017) El esquema de análisis que señala Thaler explica que los individuos crean categorías diferentes en su mente sobre sus gastos y ahorros, considerando la importancia de cada categoría y pasando por alto el ingreso en general, lo que en muchas ocasiones provoca errores de decisión que derivan en problemas financieros para los agentes económicos.

 

Una más de las grandes aportaciones conductistas de Thaler, fue la teoría del autocontrol que explicó mediante el modelo planner-doer. El modelo emplea comparativas en el comportamiento de los individuos a corto y largo plazo; ceder a la tentación del consumo a corto plazo parece una razón importante para explicar el fracaso de los planes de ahorro para el retiro. La explicación de la teoría del autocontrol mediante el modelo planner-doer ha tenido influencia en el planteamiento de políticas públicas que contemplan ahorros para jubilación. En su libro Nudge: Improving Decisions About Health, Wealth, and Happines hace una recomendación de políticas poco invasivas que “empujen” a los individuos a tomar mejores decisiones económicas respecto a sus planes de ahorro e inversión a futuro.

 

Las investigaciones de Thaler sobre el comportamiento de los individuos en las actividades económicas han comprendido diversos tópicos, entre los que también destaca el estudio de las preferencias sociales como elemento esencial en la toma de decisiones económicas. En este contexto, mostró que los individuos le dan importancia a la equidad en lo que respecta al mercado de consumo y el mercado de trabajo. El concepto de equidad para cada individuo genera implicaciones importantes en el comportamiento que derivan en un cambio en el funcionamiento de una organización o empresa. Los estudios empíricos de Thaler mostraron que las personas penalizan el comportamiento inequitativo (injusto) aún cuando estén siendo beneficiados de llevarlo a cabo. El “juego del dictador”[6] es la herramienta experimental mediante la cual Thaler demuestra que los individuos no siempre toman decisiones que maximizan su utilidad como lo señala la teoría convencional.

 

Con todas las aportaciones en el campo de la economía conductual se ha puesto en entredicho los supuestos establecidos en la teoría neoclásica. Las investigaciones de economistas conductistas han mostrado una clara relación de la economía con otras disciplinas como la psicología y la sociología. La demostración de que los individuos no toman decisiones de manera enteramente racional es una idea que ha tomado fuerza entre los campos de estudio alternativos a los dogmas de una economía basada en supuestos carentes de realidad. En un artículo publicado en The New York Times, Thaler narra una serie de casos en los que los llamados SIF (Factores Supuestamente Irrelevantes) son, en efecto relevantes en la toma de decisiones económicas y cotidianas. Describe al “Econs” o “Homo Economicus” de la teoría convencional como creaturas mitológicas altamente inteligentes que son capaces de tomar decisiones racionales, hacer cálculos complejos, contar con información perfecta, poseer las mismas preferencias y excluir los factores externos de sus decisiones. Un “Econs” claramente no describe a un individuo real a la vista de sus múltiples experimentos empíricos; sí el comportamiento humano se adaptase a la racionalidad de un Econs claramente los SIF carecerían de importancia en las decisiones económicas. La importancia de los mal llamados SIF han fijado un nuevo rumbo en el estudio de la economía como se conoce, en palabras del propio Thaler “los economistas abiertos a nuevas formas de pensar están encontrando formas novedosas de utilizar factores supuestamente irrelevantes para hacer del mundo un lugar mejor.” (Thaler, 2015).

 

El Dr. Richard Thaler se ha enfocado en llevar el campo de la economía conductual a aplicaciones en el mundo real. Sus aportaciones en políticas publicas relacionadas con el ahorro para el retiro, así como también el estudio de las decisiones en el contexto de la teoría del autocontrol en la empresa y la organización han llamado la atención del sector público y privado y han difundido el trabajo realizado en ese campo de manera que los economistas contemporáneos están cada vez más interesados en  estos planteamientos, sin embargo aún queda mucho camino por recorrer en la transformación del paradigma económico.

 

Luego de ser galardonado con el máximo premio a las ciencias económicas, el Dr. Thaler declaró que “Para hacer una buena economía, se debe tener en cuenta que los individuos son humanos”. (Appelbaum, 2017) Para el economista estadounidense, el campo de la economía conductual no significa una revolución en el pensamiento económico, sino una metamorfosis que seguirá el estudio de la economía en las próximas décadas.

Bibliografía

 

  • Esguerra G. (2016), “Economía Conductual, principios generales e implicaciones”, ResearchGate, Universidad del Rosario, Colombia. https://www.researchgate.net/publication/305719963
  • Freeman K. (1996), “Amos Tversky, Expert on Decision Making, Is Dead at 59”, The New York Times, Ed. Impr. 06 Junio de 1996. < http://www.nytimes.com/1996/06/06/us/amos-tversky-expert-on-decision-making-is-dead-at-59.html>
  • Gonzalez Y. (1978), “Herbert Simon Nobel de Economía”, Diario El País, Ed. Imp. 17 Octubre de 1978. https://elpais.com/diario/1978/10/17/economia/277426807_850215.html
  • Kahneman, D. (2003). A psychological perspective on economics. American Economic Review, 93, 162 – 168.
  • Kahneman, D., Tversky, A. (2000). Choices, Values and Frames. New York: Cambridge University Press – The Russell Sage Foundation.
  • Kahneman D., Knetsch J., Thaler R. (1991), “The Endowment Effect, Loss Aversion, and Status Quo Bias”, Journal of Economic Perspectives- Volume 5, Number 1, 193-206 p.
  • Simon H. (2006), Las ciencias de lo artificial, Ed. Comares, Trad. Carachapalo, Jean-Pierre.
  • Thaler R. (2015), “Unless You Are Spock, Irrelevant Things Matter in Economic Behavior”, The New York Timer, Economic View. < https://www.nytimes.com/2015/05/10/upshot/unless-you-are-spock-irrelevant-things-matter-in-economic-behavior.html>
  • Thaler R. (2008), “Nudge: Improving Decisions About Health, Wealth, and Happines”, Ed. Caravan Book, Estados Unidos de América, Library of Congress Cataloging-in-Publication Data.
  • Zuckerman L. (2001), “Sherwin Rosen, 62, Economist Who Focused on Labor Matters”, Marzo 28, Bussines Day, The New York Times. http://www.nytimes.com/2001/03/28/business/sherwin-rosen-62-economist-who-focused-on-labor-matters.html
  • nobelprize.org (2017), “Richard H. Thaler: Integrating Economics With Psychology”, Scientific Background on the Sveriges Riksbank Prize in Economic Sciences in Memory of Alfred Nobel 2017. <https://www.nobelprize.org/nobel_prizes/economic-sciences/laureates/2017/advanced-economicsciences2017.pdf>

[1] Profesora de asignatura y estudiante de maestría en la FES-Aragón, UNAM.

[2] Sherwin Rosen fue un economista estadounidense, presidente de la American Economic Association en 2001. Pionero en los estudios sobre la variación de los salarios y los ingresos tomando como base el estudio de la microeconomía. Entre sus artículos más conocidos destaca “The Economics of Superstars” en donde analiza la variación de salario de una celebridad en función de características físicas o intelectuales particulares. (Zuckerman, 2001)

[3] Hersh Shefrin es un economista de origen canadiense conocido por su estudio en el campo de las finanzas del comportamiento, entre sus publicaciones destaca la co-autoría junto con Richard Thaler de una teoría psicológica y neurológica del autocontrol.

[4] Amos Tversky fue un psicólogo cognitivo que destacó por sus investigaciones sobre cómo las personas toman decisiones sobre los riesgos, beneficios y probabilidades. En colaboración con Daniel Kahneman estableció el planteamiento de que las personas no siempre se comportan racionalmente cuando toman decisiones. (Freeman, 1996)

[5] También llamados “atajos” intelectuales, hace referencia a los procesos de descubrimiento con los que los individuos se guían para estimar la probabilidad de ocurrencia de un suceso. Kahneman y Tversky plantearon el Heurístico de representatividad, de accesibilidad y de ajuste.

[6] El juego del dictador consiste en un experimento que otorga una cantidad de dinero o bienes a un jugador conocido como dictador, éste tiene la posibilidad de conservarlo en su totalidad o bien, asignar una parte a otro jugador, probando así el concepto de equidad planteado por Richard Thaler.

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